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Aspectos a considerar del microcrédito

Análisis de la evolución de la industria microfinanciera en Bolivia y de las oportunidades de mejora que presenta en la actualidad.

Por: Miguel R. Beltran Rodríguez

Dentro de las formas más tradicionales que se contemplan en la cotidianidad para que una empresa pueda crecer o nacer se recurre al sector bancario para incurrir en préstamos bancarios, también conocidos como créditos, con los cuales la empresa logra captar recursos para su posterior inversión de acuerdo a las necesidades de la misma. Está claro que con el crecimiento de las empresas se dinamiza la economía y por ende el país crece y genera bienestar para la sociedad.

Dentro de las opciones de préstamos que ofrece la banca tradicional existe un tipo de crédito que destaca por su naturaleza, hablamos de los microcréditos; son una clase de préstamo que se caracterizan por ser de pequeñas cuantías y de cortas duraciones. Principalmente son concedidos a personas que no pueden acceder a las entidades de intermediación financiera más comunes o mayormente conocidas, como son los bancos múltiples (Bancos grandes que atienden a distintos sectores de la población desde personas naturales hasta empresas y corporaciones), por no cumplir con los requisitos exigidos (Garantías, avales, historiales crediticios, etc.). Actualmente también se ofrecen los microcréditos a pequeñas empresas y/o emprendedores que requieren una pequeña cantidad de liquidez de forma rápida.

Las personas excluidas de los bancos múltiples por las exigencias y requisitos que solicitan las entidades bancarias, encuentran una solución en el microcrédito porque los requisitos del mismo son menores, sin embargo, el ser menos exigente en los requisitos se ve compensado con mayores tasas de interés debido al mayor riesgo en el que se incurre como prestamista.

Asimismo, al acceder a un microcrédito nos vemos limitados a no poder prestarnos altos montos de dinero por el riesgo que contemplan para el prestamista; Mismo que debe tener cuidado y hacer todo lo que esté a su alcance para realizar una buena gestión y no incurrir en una mora elevada.

En Bolivia el microcrédito nace el año 1986 con la fundación para la Promoción y Desarrollo de la Microempresa (PRODEM), el cual era un grupo solidario que ofrecía innovación en los esquemas de garantías, razón por la cual tuvo éxito. Dentro del enfoque de género, para 1991 nace Programas para la Mujer (PRO MUJER), institución dirigida exclusivamente a la mujer de bajos recursos de las zonas periurbanas de diferentes ciudades del país. (Guzmán, n.d.)

La aceptación de los bolivianos por el microcrédito y el crecimiento del mercado de las microfinanzas en Bolivia, ha permitido al país llegar a ser un modelo para otros países porque ha desarrollado un mercado microfinanciero sostenible y regulado.

Por poner un ejemplo, en Bolivia desde el año 2004 el crecimiento promedio anual de la cartera bruta de las Instituciones financieras de desarrollo (IFD), que son entidades de intermediación financiera que otorgan microcréditos, ha sido de 16.22%. En términos monetarios se contemplaba una cartera de Bs. 521 millones para el año 2004, teniendo para junio de 2022 una cartera bruta de Bs. 7.343 millones. Esto demuestra un fuerte crecimiento y un constante consumo del microcrédito en la población boliviana

Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de FINRURAL

Es interesante destacar quienes son los principales consumidores del microcrédito; Pues los datos arrojan para la gestión de 2022, que el 66.37% de los clientes son mujeres y el restante 33.63% son hombres. El crédito promedio es de Bs. 12.594.38 y sus destinos son múltiples (Por ejemplo; agricultura, ventas al por mayor y menor, intermediación financiera, construcción, entre otros). Por otro lado, hace una década atrás, para el año 2012 el crédito promedio era de Bs. 6.484, y del total de clientes un 80.86% eran mujeres y el restante 19.14% eran hombres.


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de FINRURAL

El crecimiento del microcrédito puede darse gracias a un incremento en el monto de la cartera bruta, o bien, gracias a un incremento en el número de clientes. Para hablar con precisión se puede apreciar que el crecimiento en el monto de la cartera ha sido superior al crecimiento de la clientela con el paso de los años, teniendo para gestiones como 2009 y 2014 decrecimientos en el número de clientes consumidores del microcrédito.


Fuente: Elaboración propia con datos obtenidos de FINRURAL

La cartera en mora para las últimas gestiones ha fluctuado muy cercana al 2%, sin embargo, hace más de 10 años atrás los datos arrojaban un nivel de cartera en mora cercano al 8% con tendencias a la baja, por lo cual se puede evidenciar que con el paso de los años el microcrédito en Bolivia ha ido estableciéndose y teniendo cada vez mejores bases, lo cual también hace exitoso este tipo de fondeo en el país.

Con todo lo previamente mencionado, se ha podido ver como el microcrédito ha recorrido un camino en Bolivia que le ha permitido establecerse muy bien y ser altamente aceptado por los bolivianos y bolivianas, abarcando actualmente un porcentaje importante en la cartera del sector bancario (superior al 20%) y siendo uno de los productos más importantes que ofrecen las entidades de intermediación financiera en el país, sin embargo acompañado de los años el microcrédito también se ha ido transformando en un producto más caro, que sigue mostrando pequeñas brechas que lo hacen inaccesible para las personas con menos recursos en la economía.


Bibliografía


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